…no está de mas recordar!!!!
No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad.
García Márquez no andaba exento de razón. Tras unos días luchando contra si mismo, contra su corazoncito que se rebelaba contra el, logramos dar con la tecla y poner las cosas en sus sitio, vuelve a ser el chico feliz, juguetón y animoso que ha sido siempre, y derrocha su alegria a cada pasito que da.
Nosotros,los de entonces,ya no somos los mismos

Hay lugares, sitios que pasan desapercibidos a nuestra vista y razón, y que en un momento, no elegido se anclan en la memoria, como un arpón en su presa.
Un instante, una parada, un dolor, y todo se precipita y cambia a nuestro alrededor y ya nada vuelve a ser ni siquiera parecido.
Este es el mio, un espacio en mi memoria, que me recuerda como cambió mi vida en un tris, y que hizo que lo que fue dejase de ser para convertirse ahora en mi vida.
…venga va!!!
…se acaba el año
No existen las despedidas entre nosotros.
…lo dijo Snoopy!!
Nada esta perdido mientras lo recordamos
Algo no debe funcionar, cuando se instituye un día para que te acuerdes de tus seres queridos y no queridos que de todo supongo habrá.
Tanta es la presión mediática, que es inevitable que lo hagas, aunque sea algo que al menos en mi caso sea diario.
No me gustan estos días señalados en un calendario, son tan frios como rutinarios y en este caso además aderezado por una fiesta de víspera que se ha convertido en una juerga de toda suerte de engendros sangrantes y viscerales.
No necesito fechas en ningún calendario, como no necesito frontalizarme delante de una tumba, para saber donde vuelan mis recuerdos, para apreciar cada día las cosas que me dieron todos esos seres que conforman mi equipaje vital.
Y no me sirve un día, no es tiempo suficiente para recordarles, en sus alegrías, en sus momentos mas débiles, en sus momentos de paz.
Mi suerte es que mi vida esta jalonada de muchos seres vivos, personas increibles que estuvieron cerca de mi y de las cuales supongo que me llevé lo mejor de ellos, pues nunca los recuerdo con tristeza.
Por eso hoy y aunque no sea de mi agrado, desde la cima de la colina que subo a diario con mi chico, y mirando a la mar, y como es tambien habitual, os hemos recordado.
Gracias por haber estado cerca.
PD: La frase del título es de L.M. Montgomery.








