…6 de mayo!!!
Para quien no lo conozca, la hermosura de la flor de la cebolla, y con semillas brotando, y por si fuera poco con un amiguito imagino que poniéndose hasta arriba.

Para quien no lo conozca, la hermosura de la flor de la cebolla, y con semillas brotando, y por si fuera poco con un amiguito imagino que poniéndose hasta arriba.

Cuando voy al campo, no deja de sorprenderme el tremendo cambio que sucede entre visita y visita, y mira que procuro ir todas las semanas aunque a veces eso no sea factible.
El caso es que ahora mismo es una pasada , porque a parte de los colores y miles de flores, se suman toda clase de insectos molones, me refiero a esos que no pican y que nos gusta ver aunque su movimiento sea mas errático que el de un hooligan ebrio.
Por eso no pude mas que dejar seducirme por esta pequeña belleza.

Hay ocasiones en que ves algo y si lo piensas, sobre todo si lo piensas mucho, te preguntas que opinaría la persona de la foto si le preguntaran que su cuerpo ligero de ropa iba a presidir un pasillo con una pared de fondo y ya está.
A ver chulo queda, las cosas como son, aunque en ese lugar no luce, bueno ni luce ni nada, claro que en un pasillo en el que solo esta ella,quizás luzca mas que en ningún otro sitio.

Si hay algo que te quita el tiempo es la inocencia. Cuando eres niño tus maldades solo van en una dirección, y es que no te pegue tu hermano y si puedes darle tu a el antes. Es por eso que de todo haces o al menos lo intentas una colección, claro está que luego tus progenitores al verte cargar aquello que para ti es un tesoro te hacen abandonarlo a su suerte con el consiguiente disgusto que te durará hasta la cena por lo menos. En fin cosas de niños.

La semana pasada cuando subí al monte, este me recibió con un festival de colores y flores, tantas había que ni si quiera me senté por temor a dañar varias.

Sigo convencido que es el mejor lugar del mundo para descansar y ver pasar el tiempo, y aunque también es cierto que a veces el aire sopla que da gusto, el lugar no deja de ser mágico y especial.

Es posible que no sea normal, pero que lo es?, Eres y seras mi chiquitín, mi pequeño gran compañero y siento que no estés aquí, que quieres así de egoísta soy. Te quiero, te queremos ahora y en invierno, en todos los inviernos y primaveras.

Pasa el tiempo pasa la primavera embelleciéndolo todo, pero no pasa mi sensación de perdida.
No suele ocurrir a menudo, pero en ocasiones contadas eso si, cargas la cámara y te dispones al viaje infinito que supone encontrar algo para inmortalizar y nada mas salir de casa lo ves, no esta en el suelo, ni a tu alrededor, pero en un mundo en el que de normal el cuelo siempre es azul, verlo teñido de detalles te da para mas de una de foto, y es lo que encontré al salir de casa.

Como quiera que la naturaleza propone su propio ritmo, estos tiempos cantan a primavera, luz color y renacimiento. Así que no es de extrañar que en cualquier momento da igual lo que vayas imaginado fotografiar, esa misma naturaleza se asome para que tu la veas. Y claro no queda otra que inmortalizar en este caso a esta belleza. Y es que de nada sirve en ocasiones hacer planes, pues la selva natural tiene sus propios planes y casi nunca coinciden con los tuyos.

No hay mejor plan que aquel que nunca se lleva a cabo. Basta que una idea te ronde en la cabeza, lo tengas meridianamente claro, lo hagas y planifiques como vas a desarrollar el tema, para que a ultima hora, el cielo, ese que dicen que puede esperar, me ofrece la foto del día. El cielo no se, pero el plan si tendrá que esperar.

Soy de una generación que en parte se regía por refranes. El refranero era una especie de maquina de la verdad que explicaba en mayor medida muchas cosas. Un refrán era una verdad y punto.
Así uno de ellos decía «un reloj estropeado da dos veces bien la hora al día», pues bueno, hoy encontré la excepción, que ya no se si confirma o no la regla.
