El otoño es triste para el que no sabe divertirse.
No se muy bien como fue, pero por algún lugar me apareció un cartel anunciando las Celebraciones del Sol, en el conjunto arqueológico de los dólmenes de Antequera, y que la parecer es una de las actividades que cuatro veces al año repiten en este sitio. Así que decidí mandar un mail, y mira tu por donde me aceptaron la solicitud, para poder asistir el viernes 22 de Septiembre.
Esta actividad consiste en celebrar los equinoccios de primavera y otoño y los solsticios de verano e invierno.Así que el que nos ocupa es el equinoccio de otoño.
Yo nunca había ido antes a ver los dólmenes, reconozco mi dejadez ante el tema, y la verdad que aparte de la actividad, me encantaron.
Bien, la actividad consistía en meternos dentro del dolmen de Viera y ver como el sol salía por el horizonte montañoso e iba entrando en el dolmen hasta alcanzar la cámara funeraria, y ver como iba moviendose hasta iluminarlo por completo.Todo esto amenizado por un músico con instrumentos de viento antiguos, que daban un halo de misterio y magia al tema.
Los dólmenes , se construían hacia la salida del sol, y este en particular esta orientado de tal forma que en los equinoccios se produce este efecto.












