…por poco no llego!!!
Una vez más, y no será la última, presiento, llego tarde a mi cita mensual con mi chiquitín. Y lo sé, no tengo excusa. Para ser sincero, tenía un relato días antes de empezar el mes, pero entre los acontecimientos generales del mundo y mis cosas, pues eso, que he llegado tarde de más.

Algo me ocurre siempre en estos días. No sé si la vuelta al cole o la posibilidad de empezar un rascacielos por piezas o un submarino a escala 1:1 tienen algo que ver, pero me vengo abajo.
De todos modos, ha cambiado el tiempo. No es que haya dejado de hacer calor, hace algo menos, y eso tampoco sé si ayuda, pero revuelve el espíritu.
Se suma a todo esto la peor verdad de mi existencia, y es que llevo más de un mes sin sentarme con el chico en el monte. Quizás con la excusa de que ha hecho tanto calor que solo subir allí, a más de 30 grados, y estar al sol, pues ha mellado mi ánimo.

Confío en que mis ideas se aclaren y lo que sea que me acompaña dentro se active de nuevo para continuar mis locuras. Mientras, subiré a estar con el pequeño, porque sigo teniendo necesidad de estar con él, aunque pueda parecer lo contrario. Porque, a pesar de todo, mi corazón lo sigue llamando y buscando.
Te quiero, mi pequeñito, como siempre, y te siento muy dentro, como siempre, y seguiremos juntos, como siempre.