…filosofía de barriada!!!
Si pensara en la primera prueba que hacían el un, dos tres…y fueran insultos por no hacer lo que uno debe hacer, fijo que ganaría muchísimo dinero aunque fuera por 25 pesetas.

Lo mas tonto de tos de todo es que llevo escribiendo partes de este soliloquio durante todo el mes, y mira tu por donde no solo estamos aquí pasado la mitad del mismo sino que ahora realmente quizás no sea muy adecuado ponernos en antecedentes.
Aun así y teniendo en cuenta que esta narración surgió en el monte sentado en su lugar, el circulo sigue girando en el sentido correcto y es gracias a mi chiquitín que todo tiene mayor fundamento.
Para Demócrito, un filósofo griego, la felicidad para el hombre reside en el alma, no en la posesión de bienes. Puede que estuviera en lo cierto en su pueblo y en su época. No creo que la felicidad sea un estado sino mas bien la suma de pequeños sumandos y son a mi parecer esas pequeñas aportaciones las que configuran un estado en mayor o menor medida satisfactorio.
Por eso y tras varios años en el dique seco he añadido una pequeña dosis a ese todo pues este año ha venido cargado de sucesos, y era hora de empezar a cambiar el gesto y el ánimo.

Se que esto no me exime de mi poca vergüenza de no haber llegado a esta ventana antes, pero bueno ya estoy aquí, y procurare no faltar a mi cita y demorarlo tanto tiempo.
La verdad es que a pesar de todo he estado en el monte y seguiré subiendo entre otras cosas porque me hace sentirme igual de bien a pesar de la ausencia que me invade, y que con el paso del tiempo no logro mitigar, porque no soy capaz de olvidar el cariño que me dio y lo bien que lo pasamos juntos, por eso siempre sera mi chico, mi pequeñín, mi juguete, y por eso te quiero, te queremos hoy y siempre.